Llega
el cambio de estación, y con él, el cambio de ropa en el armario. Para
hacer esta tarea más fácil y agradable, además de ahorrar tiempo, le
facilitamos estos sencillos consejos para conservar sus prendas en perfecto
estado.
Consejos para organizar el cambio de temporada
Los consejos que siempre funcionan bien al organizar el cambio de
temporada, son:
Seleccionar
lo que queremos o no en nuestro armario.
Conforme
vamos sacando la ropa del armario se pueden ir descartando algunas prendas. No
sólo hay que deshacerse de la ropa deteriorada, sino también de aquella que ya
no se usa porque no nos gusta, ya no nos queda bien o ha pasado de moda.
La ropa que no se quiere, pero que está en buen estado, se puede donar a
personas que verdaderamente la van a aprovechar.
Le
aconsejamos repartir la ropa en cuatro montones a medida que vacíe el armario:
•
Guardar: lo que ha usado esta
temporada y volverá a ponerse.
•
Arreglar: prendas con un botón
suelto, una cremallera atascada o un dobladillo descosido.
•
Donar: ropa en buen estado que ya
no se pone. Muchos ayuntamientos y entidades sociales tienen contenedores y
puntos de recogida textil.
•
Reciclar: prendas rotas,
desteñidas o dadas de sí. Aunque no sirvan para vestir, el textil se recicla;
no debería acabar en la basura orgánica.
Un
criterio sencillo para las dudas: si una prenda ha pasado dos temporadas
seguidas guardada sin que la echara de menos, es poco probable que se la ponga
en la tercera.
Lavar antes
de guardar
Hay
determinadas prendas (como los bañadores y la ropa de lino) que se conservarán
más tiempo si guarda recién lavadas y sin restos de uso (desodorante, sal del
agua del mar, etc.). Así, al volver a usar esa ropa en el próximo verano, esta
estará en perfectas condiciones, con su color y textura original.
Antes
de cerrar la caja, compruebe dos cosas:
•
Que la prenda esté completamente
seca, incluidos los bolsillos, los puños y las costuras dobles. La humedad
residual en un espacio cerrado termina en moho y olor a cerrado.
•
Que no lleve la funda de plástico
de la tintorería. Ese plástico no transpira, retiene la humedad del propio
tejido y puede amarillear las prendas claras.
Tampoco
conviene planchar con almidón la ropa que se va a guardar varios meses: el
apresto es materia orgánica y resulta muy atractivo para los insectos.
Buscar un
lugar óptimo de almacenamiento.
Lo
ideal es que sea un lugar seco, con poca luz solar y con una temperatura idónea
y estable, sin cambios bruscos entre el día y la noche. Es preferible también
que guarde la ropa en cajas de plástico en lugar de cartón, ya que se pueden
cerrar herméticamente y evitan mejor el polvo, la humedad y posibles plagas. Un
pequeño truco sería añadir un saquito de lavanda o clavos de olor: son
antipolillas naturales, además de dejar un agradable olor.
No
todas las prendas se conservan igual. Una camiseta aguanta cualquier cosa; un
jersey de lana colgado de una percha se descuelga y no vuelve a su forma. Como
referencia rápida:
| Tipo de prenda | Como guardarla | Que evitar |
| Punto, lana y cachemir | Doblada en horizontal con papel de seda entre los pliegues | La percha: el peso deforma hombros y cuello |
| Camisas, blusas y prendas con caida | En percha, con funda de tela transpirable | Perchas de alambra fina que marcan el hombro |
| Abrigos y trajes | En percha ancha y funda de tela, con espacio entre traje y traje | Fundas de plásticos y armarios saturados |
| Plumíferos y anoraks | Doblados si comprimir o colgados | Bolsas al vacío: aplastan la pluma |
| Lino, bañadores y ropa de baño | Planos, limpios y bien secos | Guardarlos con sal, cloro o crema solar |
| Cuero, ante y napa | En funda de tela en un sitio ventilado | Cierres herméticos: el cuero necesita respirar |
| Seda | Doblada en papel de seda o en percha forrada | Antipolilla en contacto directo con el tejido |
Si
guarda prendas dobladas, alterne el sentido de los pliegues cada temporada.
Doblar siempre por la misma línea acaba marcando el tejido y, en fibras
delicadas, llega a romperlo.
Siga un
orden lógico a la hora de guardar
Nunca
se sabe cuándo se va a necesitar alguna prenda guardada, así que agrúpelas por
tipo (camisetas con camisetas, pijamas con pijamas) y añade una etiqueta
identificativa, así será más fácil localizar cualquier cosa.
Cuatro detalles que ahorran tiempo cuando llega el momento de recuperar la ropa:
•
Ponga la etiqueta en el lateral de
la caja, no solo en la tapa. Si las cajas quedan apiladas, la tapa no se ve.
•
Haga una foto del contenido de
cada caja antes de cerrarla y guárdela en el móvil, en un álbum llamado «cambio
de temporada». Es la forma más rápida de saber dónde está esa chaqueta concreta
sin abrir cuatro cajas.
•
Deje a mano una caja de
entretiempo con lo que se usa en los meses de transición: una rebeca, una
gabardina, un par de camisetas de manga larga.
•
Coloque las cajas más pesadas
abajo y las de ropa delicada arriba, sin peso encima. Y no llene las cajas
hasta el borde: la ropa demasiado apretada se arruga y no ventila.
Almacena
los zapatos de manera individual.
Cada
uno de los zapatos debe estar en su caja o bolsa, y a ser posible con relleno
de papel para evitar que se deformen.
Antes
de guardarlos, límpialos y déjalos secar por completo: la humedad y los restos
de arena o barro deterioran la piel y generan mal olor. Para el relleno, usa
papel de seda o papel blanco; el papel de periódico funciona, pero la tinta
puede transferirse al forro y a los materiales claros.
•
Botas altas: hormas, un rollo de
papel o una botella de plástico vacía dentro de la caña para que no se doblen.
•
Sandalias de esparto, rafia o piel
vegetal: en bolsa de tela, nunca en plástico cerrado, porque son materiales que
enmohecen con facilidad.
•
Zapatillas deportivas: guárdalas
limpias y con los cordones flojos; si las metes húmedas, la suela y el forro se
despegan.
Preguntas
frecuentes
¿Cuándo conviene hacer el cambio
de armario?
Lo
habitual es hacerlo dos veces al año, al final de la primavera y al principio
del otoño, cuando las temperaturas ya se han estabilizado.
¿Es mejor guardar la ropa en
bolsas al vacío o en cajas?
Depende
del tejido. Las bolsas al vacío son muy útiles para algodón, ropa de cama y
toallas, porque reducen mucho el volumen. En cambio, no conviene usarlas con
lana, cachemir, plumíferos ni edredones de pluma: la compresión aplasta la
fibra y la prenda pierde volumen y capacidad de abrigo. Para esas prendas es
mejor una caja de plástico con cierre o una funda de tela.
¿Cómo evitar que la ropa huela a
cerrado o a humedad?
Guardando
todas las prendas limpias y completamente secas, en un espacio seco y
ventilado, y evitando las bolsas de plástico anudadas. Si la ropa va a estar
guardada varios meses, abrir las cajas y ventilar una vez a mitad del periodo
evita casi todos los problemas de olor.
¿Qué hacer con la ropa que ya no
se quiere ?
Si
está en buen estado, lo mejor es donarla a una entidad social o depositarla en
un contenedor de recogida textil, donde se clasifica para su reutilización. La
ropa muy deteriorada también se recicla: se aprovecha como fibra o como
material aislante, así que tampoco debería ir a la basura común. Antes de
darla, vacía los bolsillos y comprueba que no queda nada dentro.
¿Cuánto espacio se necesita para
guardar la ropa de una temporada?
Depende
de cuántas personas viváis en casa y de qué más quieras guardar junto a la
ropa: maletas, edredones, ropa de bebé o calzado ocupan bastante. Como
orientación, para el cambio de temporada de una vivienda suele bastar el
trastero más pequeño de nuestro catálogo, desde 1 m2.
¿Y
si en casa ya no queda sitio?
El
problema del cambio de temporada casi nunca es el método: es el espacio. En
pisos sin altillo, con un solo armario o compartidos, la ropa de fuera de
temporada acaba debajo de la cama, encima del armario o repartida por toda la
casa, que es la mejor manera de que se estropee.
Cuando
eso ocurre,
alquilar un trastero resuelve el problema: los que tenemos enIslatrans empiezan en 1 m², suficiente para varias cajas, una funda de abrigos
y las maletas, y se puede acceder a ellos los 365 días del año con un código
personal, en instalaciones con videovigilancia. Si no sabes qué tamaño
necesitas,
la calculadora de espacio de nuestra web ofrece da una
orientación en un par de minutos. Si
además quiere hacer uso del material para hacerlo correctamente, cajas resistentes, fundas de ropa, papel de
embalar o cinta, lo tenemos disponible en nuestros centros.
¿Se puede guardar ropa en un
trastero sin que se estropee?
La ropa se puede guardar en un trastero sin
que se estropee, siempre y cuando esta
se
guarde bien: prendas limpias y secas, cajas cerradas, antihumedad si hace falta
y las cajas elevadas del suelo, no apoyadas directamente en él. En un local
cerrado, sin luz solar directa y con las cajas bien preparadas, la ropa se
conserva igual o mejor que en un armario de casa, donde suele estar más
apretada.
En
Islatrans proporcionamos el lugar idóneo de almacenamiento para sus prendas, ya que nuestros trasteros disponen de las condiciones
óptimas de temperatura, luz y humedad en su interior. Disponemos de varios
tamaños y a precios asequibles. Si necesita más información o desea
encontrar el trastero que mejor se adapte a sus necesidades,
póngase en
contacto con nuestro equipo de profesionales. Estaremos encantados de
asesorarle de forma personalizada y sin ningún tipo de compromiso para ofrecerle
la solución de almacenamiento más adecuada.