Cambiar de casa siempre genera dudas. Una de las más habituales es saber cuánto espacio ocuparán todas las pertenencias. Calcular bien el volumen de una mudanza ayuda a evitar problemas, ajustar tiempos y tomar mejores decisiones desde el principio.
La importancia de calcular el volumen de la mudanza
Calcular el volumen de una mudanza es importante porque
permite organizar todo el proceso con mayor seguridad. Saber cuánto espacio ocupan los
muebles y las cajas ayuda a elegir el vehículo adecuado y a planificar mejor la carga. Cuando no se hace este cálculo, es habitual encontrarse con
camiones demasiado pequeños o, por el contrario, pagar por un espacio que no se necesita.
Además, un cálculo correcto del volumen
evita imprevistos el día de la mudanza. Permite preparar los
materiales necesarios, organizar los tiempos y reducir el
estrés. Cuando todo está bien medido, el traslado se realiza de forma más fluida, sin prisas de última hora ni sorpresas desagradables que pueden encarecer o retrasar el servicio.
¿Cómo calcular el volumen de la mudanza?
Antes de empezar a medir, conviene tener claro
qué se va a trasladar. No todos los objetos ocupan lo mismo ni requieren el mismo espacio.
Hacer una lista de muebles y objetos grandes
El primer paso es
anotar todos los muebles y electrodomésticos que se van a trasladar. Sofás,
armarios, camas, mesas, frigoríficos o lavadoras suelen ser los elementos que más volumen ocupan.
Una vez hecha la lista, se pueden buscar medidas aproximadas o usar referencias comunes. Por ejemplo, un sofá de tres plazas suele ocupar alrededor de 2 metros cúbicos. No es necesario ser exacto al milímetro, basta con una estimación realista.
Calcular el volumen de las cajas
Las cajas también suman una parte importante del volumen total. Una forma sencilla es contar cuántas cajas se van a usar y calcular el volumen medio de cada una. Las cajas estándar suelen ocupar entre 0,1 y 0,15 metros cúbicos. Si se tienen 30 cajas, solo con ellas ya se está ocupando una parte considerable del espacio.
Medir el volumen con largo, ancho y alto
Otra forma muy práctica de calcular el volumen de la mudanza es medir los muebles más grandes usando una fórmula sencilla: largo por ancho por alto. De esta manera se obtiene el espacio aproximado que ocupa cada objeto en metros cúbicos. Este método es especialmente útil para armarios, sofás, electrodomésticos o estanterías, ya que son los elementos que más volumen ocupan.
No es necesario ser exacto al milímetro, basta con tomar medidas aproximadas y redondear ligeramente al alza para evitar quedarse corto de espacio el día de la mudanza.
Medir habitaciones completas como referencia
Otra opción práctica es calcular el volumen según los metros cuadrados de la vivienda. Como orientación general, se suele estimar que cada metro cuadrado equivale a unos 0,1 metros cúbicos de volumen de mudanza. Por ejemplo, una vivienda de 80 metros cuadrados puede generar unos 20 a 25 metros cúbicos de mudanza, dependiendo de la cantidad de muebles y objetos. Este método es rápido y útil cuando no se quiere medir objeto por objeto.
Contar con ayuda profesional para mayor precisión
Aunque estos métodos son útiles, contar con ayuda profesional permite obtener un cálculo más ajustado. La experiencia de una empresa de mudanzas facilita detectar elementos que suelen pasarse por alto y ajustar mejor el volumen final. Esto se traduce en una mudanza mejor organizada y sin sorpresas.
En
Islatrans, como
empresa especializada en mudanzas, guardamuebles y trasteros, trabajamos cada día para ofrecer soluciones claras y adaptadas a cada situación. Analizamos cada mudanza de forma personalizada, ayudando a
calcular el volumen real para que todo el proceso sea sencillo y sin complicaciones.
Ponemos a disposición del cliente nuestra experiencia y cercanía para asesorarle desde el primer momento. De esta forma, el cliente puede estar tranquilo sabiendo que su mudanza está en manos de profesionales que cuidan cada detalle y ofrecen un servicio eficaz y transparente.